Calme la Piel Sensible
La piel sensible es altamente reactiva, lo que la hace propensa a sensaciones de hormigueo, calor y picazón, frecuentemente acompañadas de enrojecimiento o irritación. Estas molestias suelen aparecer como respuesta a estímulos que no tendrían ningún efecto irritante sobre una piel normal. La piel sensible puede reaccionar ante diversos factores, incluyendo los psicológicos como el estrés, los cambios hormonales, y los factores físicos como la exposición solar, las variaciones de temperatura (calor/frío), el viento, el aire acondicionado, la calefacción o el agua dura.
Es fácil comprender entonces cómo los cambios estacionales pueden agravar aún más la sensibilidad cutánea. Entre el intenso sol del verano y la sequedad del invierno, el otoño presenta una oportunidad ideal para brindarle a su piel los cuidados y el descanso que tanto necesita. Nuestros consejos: opte por productos de cuidado especialmente formulados para pieles sensibles. Busque productos etiquetados como hipoalergénicos para minimizar el riesgo de irritación.