Situada en el corazón de la Provenza, cerca del Valle del Ródano, en Francia, la familia Perrin representa una tierra de vinos legendarios, con varios viñedos y propiedades entre los más prestigiosos de Francia: el Château de Beaucastel, fundado en 1549, ha sido el hogar ancestral de la familia.
Transmitido y reinventado a través de generaciones, este savoir-faire ancestral se ha enriquecido con elecciones exigentes y visionarias en materia de prácticas agrícolas virtuosas, convirtiendo cada uno de estos viñedos en una fuente natural sostenible, cultivada con esmero y protegida con determinación.
Los viñedos han sido cultivados allí durante 2000 años. Además, se encuentran el Domaine du Clos des Tourelles, La Vieille Ferme y, por supuesto, el Château Miraval, donde la familia Perrin ha ejercido como viticultor y elaborador de vinos desde 2012: todo ello es prueba indiscutible de la experiencia de la familia Perrin.