Hidratación
No espere a sentir sed para beber. Los expertos en medicina aeroespacial recomiendan beber al menos 250 ml (aproximadamente un vaso) de agua por cada hora de vuelo. Para un vuelo transatlántico entre París y Nueva York, procure beber entre 1,5 y 2 litros de agua para compensar la pérdida hídrica respiratoria imperceptible.
El Consejo de Movimiento
A gran altitud, la piel entra en estado de estrés y pierde humedad rápidamente. La inmovilidad prolongada ralentiza la circulación sanguínea y linfática, lo que provoca un cutis apagado y rasgos hinchados. Levántese cada dos horas, estírese o realice sencillos ejercicios de tobillos y elevaciones de talones en su asiento. Activar la circulación aporta oxígeno y nutrientes esenciales directamente a la piel, manteniendo el rostro con un aspecto naturalmente luminoso y terso.
La Mentalidad Antistrés
La ansiedad durante el viaje eleva el cortisol (la hormona del estrés), que degrada el colágeno, provoca inflamación y puede desencadenar imperfecciones o rojeces. Gestionar el estrés es un pilar fundamental del cuidado de la piel. Aproveche el entorno tranquilo de La Compagnie para la respiración consciente (como la respiración en caja: inspire durante 4 segundos, retenga 4, espire 4, retenga 4).
Proteja su Sueño, Proteja su Piel
El pico de regeneración celular de la piel se produce durante el sueño. Aproveche las camas completamente planas de La Compagnie para descansar. Póngase su antifaz, mantenga el cuerpo en calor y permita que su metabolismo entre en su fase de regeneración.
El Reset Exprés
Solo 30 minutos antes de aterrizar, es el momento en que la fatiga o el jet lag pueden reflejarse en el rostro. Masajee desde el centro hacia el exterior para estimular la microcirculación y drenar la hinchazón provocada por haber dormido en posición horizontal.