Determine su tipo de piel
Para determinar su tipo de piel, escuche las señales de su piel. ¿Le tira, le brilla — en todo el rostro o solo en algunas zonas? ¿Es áspera, lisa, suave o grasa al tacto? ¿Sus poros están dilatados o apretados? ¿Tiene rojeces? ¿Tiene granos o puntos negros?
La piel normal
Una piel normal presenta una textura lisa, suave y flexible, con un grano de piel regular y poros casi invisibles. Con pocas imperfecciones, el tono es uniforme. Sin incomodidad ni tirantez. La piel se denomina normal cuando no es ni seca ni grasa. Es naturalmente cómoda y equilibrada: bien hidratada y bien nutrida. ¡La piel con la que todos sueñan! Nuestros consejos para mantener un nivel de hidratación adecuado: incorpore productos suaves y no agresivos en su rutina. Priorice los cuidados que contengan glicerina, ácido hialurónico y Centella asiatica.
La piel seca
Una piel seca es áspera al tacto, tensa y a veces apagada. Tira, se descama y genera una sensación de incomodidad permanente. Los poros están cerrados (invisibles) y la piel es propensa a las líneas de expresión y las irritaciones.
La piel seca produce menos sebo que la piel normal. Por tanto, no dispone de suficientes lípidos para retener el agua y actuar como barrera protectora frente a las agresiones externas. Nuestros consejos para recuperar el confort en el día a día: elija una rutina basada en productos muy suaves y nutritivos. Apueste por una crema hidratante enriquecida con aceites naturales como La Crème de Beau Domaine.
La piel grasa
Una piel grasa tiende a brillar en todo el rostro. Es bastante gruesa y presenta poros dilatados (visibles), con ciertas imperfecciones (granos, puntos negros, acné…). La textura de la piel es irregular y el tono puede resultar apagado.
A diferencia de la piel seca, la piel grasa tiende a producir un exceso de sebo, lo que la hace brillante. El punto positivo: está naturalmente mejor hidratada y protegida frente a las agresiones externas. ¿Nuestros consejos para una piel hidratada y sana? Evite los productos demasiado agresivos. Apueste, por el contrario, por cuidados suaves que eliminen el exceso de sebo sin resecar la piel.
La piel mixta
Una piel mixta tiende a brillar en la zona central también llamada zona T: frente, nariz y barbilla. Las características similares a una piel grasa se presentan únicamente en esta zona. El resto del rostro (las sienes, la zona de las mejillas y el óvalo facial) oscila entre piel normal y piel seca. En ocasiones puede tirar en las partes laterales y su aspecto es uniforme.
La piel mixta es un tipo de piel particular y bastante inestable. Es también el más frecuente. Este tipo de piel necesita equilibrio e hidratación. ¿Nuestros consejos? Apostamos por productos suaves y equilibrantes, y por una crema hidratante adaptada a las pieles mixtas como La Crème Fluide de Beau Domaine.
¿Ha determinado su tipo de piel? No dude en consultar nuestro artículo para cuidarla o para elegir la rutina que más le conviene!