Crema de día, crema de noche, sérum — ¿qué cuidado facial elegir?
Su piel necesita hidratación de la mañana a la noche (y de la noche a la mañana). ¿Pero sabía usted que, según el momento del día, sus cuidados faciales deben responder a diferentes tipos de necesidades? Descubramos cómo multiplicar los beneficios de su rutina facial según sus necesidades a lo largo del día.
Por la mañana Al despertar, su rutina debe centrarse en una protección eficaz de la piel. Durante el día, elija una crema adaptada a su tipo y necesidades de piel, con un efecto hidratante duradero, para ayudar a la piel a mantener un buen equilibrio de hidratación y protegerla de las agresiones externas.
En cuanto al sérum, opte por un producto adaptado a las necesidades del momento (efecto mate, imperfecciones, manchas, arrugas, protección…). Para una acción antioxidante complementaria, priorice los principios activos antioxidantes que protegen la piel a lo largo del día.
Por la noche Antes de dormir, es preferible centrarse en la regeneración y reparación de la piel. Por ello, se opta por una crema hidratante más rica que favorezca una buena regeneración cutánea durante la noche, con un efecto «reafirmante» al despertar.
Esta acción se asocia a un sérum capaz de reparar la piel y aumentar su capacidad natural de regeneración.
Una acción continua Algunos tratamientos faciales acumulan varias funciones primordiales para la piel. Por ello, pueden utilizarse mañana y noche, ya que la piel absorbe los activos que necesita en el momento en que los necesita.
Este es el caso
del Sérum de Beau Domaine por ejemplo. Su efecto boost y tensor permite despertar la piel y «desarrugarla» por la mañana. Su concentración en antioxidantes asegura una protección de la piel a lo largo del día. Por la noche, Le Sérum aporta su riqueza en activos antiedad para ayudar a la piel a regenerarse.