Aplicar correctamente el sérum exige algo más que seguir el orden adecuado. La técnica, el momento y la cantidad influyen en sus resultados.
Limpie primero la piel
Comience con una limpieza minuciosa para retirar las impurezas de la superficie, los restos de protector solar y los residuos acumulados durante el día o la noche. Si aplica el sérum sobre la piel sin limpiar, los activos deben atravesar esa capa de impurezas antes de llegar a la piel, lo que reduce su eficacia. Si utiliza un tónico en su rutina, aplíquelo después de la limpieza y deje que se absorba durante unos 10 a 15 segundos antes de continuar.
Aplíquelo en el rostro y el cuello
Deposite dos o tres gotas en las palmas de las manos limpias o en las yemas de los dedos y extienda el sérum por el rostro y el cuello con presiones suaves y uniformes. El cuello envejece aproximadamente al mismo ritmo que el rostro y, sin embargo, se olvida con demasiada frecuencia.
Deje que se absorba
Espere entre 10 y 15 segundos antes de aplicar la crema hidratante. Si la aplica demasiado pronto, puede diluir los activos y hacer que el producto forme pequeñas bolitas. Si el sérum sigue dejando una sensación pegajosa al cabo de un minuto, es probable que esté utilizando demasiado. Pruebe con solo dos gotas y compruebe si así se soluciona.
Aplique después una crema hidratante
Una vez absorbido el sérum, aplique una crema hidratante para ayudar a retener los activos y reforzar la barrera cutánea. Este paso no es redundante: el sérum trata la piel y la crema hidratante la protege. Prescindir de ella puede aumentar la pérdida de agua, especialmente en ambientes secos o climatizados. Por la mañana, termine aplicando un protector solar sobre la crema hidratante, sea cual sea su tipo de piel o la estación del año.
El Sérum
Sérum Antiedad con efecto rellenador
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