Solo el 20% del envejecimiento cutáneo está determinado por factores biológicos y genéticos; el 80% restante está directamente vinculado al exposoma, es decir, al conjunto de factores de estrés relacionados con nuestro entorno y estilo de vida.
Diversos factores externos como los rayos UV, la contaminación, el estrés, el tabaco, el alcohol, la alimentación y ciertos medicamentos aceleran la producción de radicales libres en el interior de las células. El sistema de defensa natural de la piel se ve entonces desbordado, provocando un estrés oxidativo significativo.
Como consecuencia, los radicales libres no neutralizados deterioran los tejidos cutáneos: las células sufren daños en distintos niveles (tanto internos como externos), lo que compromete su funcionamiento y acelera inevitablemente el envejecimiento.
"[Con GSM10®] nuestro objetivo es controlar estos procesos (procesos de oxidación) combatiendo la producción de radicales libres, ya que el estrés oxidativo está ampliamente reconocido hoy en día como la causa fundamental de los fenómenos del envejecimiento."
Profesor Pierre-Louis Teissedre