Comprenda Su Tipo de Piel
Independientemente de su edad, la composición ultra concentrada del sérum ofrece beneficios que no siempre se obtienen con otros productos de cuidado. Para elegir el adecuado, es esencial comprender su tipo de piel y sus necesidades específicas. En caso de duda, no dude en consultar nuestro artículo que explica cuáles son los diferentes tipos de piel.
Pieles normales: Con su textura regular y uniforme, la piel normal es naturalmente confortable. Cuide preservar este equilibrio eligiendo un sérum suave diseñado para mantener el equilibrio natural de su piel, incorporando, por qué no, ácido hialurónico, con un gran poder hidratante.
Pieles secas: Áspera al tacto, la piel seca tira y puede ser propensa a las arrugas, líneas de expresión e irritaciones. Elija un sérum nutritivo y relleno para restaurar la suavidad de la piel.
Pieles grasas: Más bien gruesa, con posibles imperfecciones, la piel grasa tiende a producir un exceso de sebo. Opte por un sérum ligero y no graso para purificar y regular la producción de sebo sin obstruir los poros.
Pieles mixtas: Es el tipo de piel más extendido. La piel tiende a ser grasa en la nariz, la frente y el mentón, y oscila entre piel normal y seca en el resto del rostro. Opte por un sérum matificante para reequilibrar el equilibrio inestable de su piel.
Gracias a su formulación única, un sérum es capaz de responder a problemáticas específicas relacionadas con el estado de su piel. No elegirá los mismos principios activos según busque atenuar los efectos visibles del envejecimiento (arrugas, líneas de expresión…), un problema de deshidratación o recuperar una piel más luminosa.
Existen, en efecto, tantos sérums como problemas de piel. Afortunadamente, algunos de ellos tienen una acción polivalente. Es el caso del Sérum antiarrugas de Beau Domaine, que tiene un efecto alisador inmediato. Sus principios activos (GSM10®, ProGR3®, ácidos hialurónicos…) permiten atenuar las arrugas y líneas de expresión, devuelven la luminosidad a la piel del rostro y combaten la deshidratación. ¿Y la guinda del pastel? Se adapta a varios tipos de piel.